Los dos planes de web a medida resuelven problemas distintos. Cuatro preguntas para saber cuál te toca, y qué significa de verdad que la web se integre con el chatbot y el autoblog.
Cuando alguien pide "una web", puede querer dos cosas muy distintas. Una es una página que explique bien lo que hace y recoja contactos. La otra es una casa donde va a vivir contenido durante años. Cuestan distinto y se construyen distinto, y confundirlas sale caro en las dos direcciones.
Los dos planes
El servicio de webs a medida tiene dos planes. Uno, Essential, es una página única con cinco secciones, responsive y con SEO básico; parte de 954€. El otro, Pro, es una web corporativa con blog integrado y formulario de captura, y parte de 2.650€.
Los dos incluyen lo mismo en la base: diseño, desarrollo, despliegue y dominio. Sin templates genéricos. La web queda contigo, editable y migrable.
Cuatro preguntas para decidir
¿Vas a publicar contenido de forma regular? Si la respuesta es sí —artículos, casos, notas— necesitas el plan con blog. Añadir un blog después a una landing no es imposible, pero es rehacer la arquitectura del sitio, y eso cuesta más que haberlo hecho de una.
¿Tu venta se explica en una pantalla o necesita recorrido? Un servicio único y claro cabe en una landing. Un catálogo con varias líneas de negocio, cada una con su público, necesita páginas separadas o compites contigo mismo en cada búsqueda.
¿Vas a captar leads o a recibir llamadas? Si necesitas formulario y seguimiento, el plan Pro lo trae integrado.
¿Va a haber chatbot o blog automático? Los dos planes admiten integración con chatbot y autoblog, pero un autoblog necesita un blog donde publicar. Si el plan es alimentar la web con artículos, la decisión ya está tomada.
Qué significa "integración con chatbot y autoblog"
Es la parte que suele quedar como una línea vaga en los presupuestos, así que la concreto. Significa que la web se construye sabiendo que va a recibir esas piezas: el widget del chatbot tiene su hueco previsto y el blog tiene la estructura que el autoblog necesita para inyectar artículos sin romper nada.
Cuando esto no se prevé, el resultado típico es un blog atornillado por fuera, con un diseño que no casa y una URL que no encaja. Funciona, pero se nota.
Lo de "la web queda contigo", en concreto
Tres cosas, que puedes exigir a cualquier proveedor:
- El dominio a tu nombre. No al del proveedor, ni al de su agencia.
- El código, entregable. Si mañana cambias de proveedor, se lleva su trabajo y tú te quedas con el tuyo.
- El despliegue, replicable. Que se pueda levantar en otro sitio sin reconstruirlo.
El mantenimiento
El mantenimiento mensual es opcional en los dos planes. Opcional de verdad: la web no se apaga si no lo contratas. Cubre lo que cubre —que las cosas sigan actualizadas y funcionando— y no es un peaje para seguir siendo dueño de lo tuyo.
Un error frecuente en el otro sentido
He hablado de quedarse corto, pero pasarse también ocurre. Encargar una web corporativa con blog para no publicar nunca es peor que una landing buena: acabas con una sección de noticias con tres entradas de hace dos años, que es una señal peor que no tener blog.
Si no vas a sostener el contenido, o contratas algo que lo sostenga por ti, o mejor no lo pongas.
Qué entra en "SEO básico" y qué no
El plan Essential incluye SEO básico, y conviene precisar qué significa para que nadie espere de más. Significa que la web sale bien construida: estructura de encabezados correcta, textos alternativos en las imágenes, etiquetas meta puestas, y que carga rápido en móvil.
Lo que no significa: no es una campaña de posicionamiento, no incluye investigación de palabras clave para tu sector ni trabajo continuado mes a mes. Es la base técnica sobre la que se puede hacer ese trabajo. Sin la base, lo demás no cuaja; con la base sola, tampoco pasa nada solo.
Responsive quiere decir una cosa concreta
Que la web se ve bien en móvil no es un extra que se activa al final. La mayoría de las visitas van a llegar desde un teléfono, y una web pensada primero para escritorio y adaptada después se nota: textos que se cortan, botones que no se pulsan bien y menús que se comen la pantalla.
Qué depende de ti y suele ser el cuello de botella
- Los textos. Nadie conoce tu negocio como tú. Es lo que más retrasa una web.
- Las imágenes. Fotos reales de tu equipo o tu trabajo, si las hay.
- Las decisiones. Qué se enseña primero, qué queda fuera, qué mensaje manda.
Un proyecto de web se atasca casi siempre en la misma frase: "te paso los textos esta semana". Si tenerlos listos antes de empezar no es realista, mejor decirlo desde el principio y planificarlo, en vez de arrancar y quedarse a medias.